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Mandato social: A determinada edad el reloj biológico apremia y quieren tener hijos con”esa” persona.
Pasaron los 30 años, tienen una
profesión, una estabilidad económica, independencia y amigos, pero están sin
pareja. A pesar de que el mandato social de la familia para muchas ya no sea una
presión, les gustaría encontrar a un hombre para compartir un proyecto. Lo
intentan, tienen citas, salen, se divierten, y a veces hasta empiezan a verse
más seguido con alguien, pero por diversos motivos la relación termina pronto y
tienen que volver a empezar.
“Vivo en un departamento sola, tengo mis libros, películas, discos, un buen
sueldo con el que me puedo pagar mis caprichos, vestirme con las mejores marcas
y salir con mis amigos. Pero hay noches en las que me gustaría dormir con
alguien y seguir teniendo ganas de estar con él al despertarme”, asegura Mariela
Heredia, de 34 años. Silvana tiene 33 y también está detrás de su príncipe azul:
“Estuve en pareja ocho años creyendo que estaba con el mejor hombre del mundo,
pero cuando llegó el momento de tener hijos, él no quiso asumir
responsabilidades y se fue con una chica de 25 años que no le hacía planteos.
Fue muy duro, pero es mejor darse cuenta a tiempo. Sé que hay hombres que no
tienen miedo de asumir responsabilidades, sólo es cuestión de encontrarlos”.
La psicóloga Diana Sahovaler de Litvinoff, miembro de la Asociación
Psicoanalítica Argentina, considera que “ahora las relaciones se caracterizan
por cierta falta de compromiso, se desidealizó que la felicidad se encuentra en
tener una familia y traer hijos al mundo, y se priorizan las relaciones
livianas, la propia profesión o el dinero. La sociedad de consumo es el modelo y
las relaciones tienden a ser más descartables”. Sobre las mujeres que desean
encontrar a un hombre para formar una familia y no lo logran indica que es
importante dejar de idealizar: “Deberían aceptar que tienen dificultades para
encontrar pareja. Una mujer que está dispuesta, encuentra. No tiene que culpar
al hombre, tiene que buscar en ella misma. Tal vez tiene un hombre que la está
mirando y ella no se da cuenta porque está pensando en el hombre que la dejó o
un hombre imaginario. Hay una cuestión de responsabilidad de uno mismo, es
necesario mirar para adentro y ver que el problema no está afuera”.
Florencia es una exitosa abogada de 35 años, pero siente que el reloj biológico
la está empezando a apurar. “Algunos hombres tienen miedo de conocer a alguien
que venga con la libreta y el deseo de un hijo bajo el brazo. Pero yo no quiero
un hijo, quiero tener un proyecto. Sé que si el hombre está enganchado no va a
salir corriendo. Tal vez a veces seamos muy exigentes, pero tampoco podemos
pasar el resto de nuestra vida con alguien con el que no compartimos las cosas
esenciales”, sostiene.
“Tuve una relación muy larga, que decidí cortar hace tres años. Al principio
estaba bien disfrutando de mi libertad, pero ahora que tengo 36 siento que no me
queda mucho tiempo para encontrar una pareja y formar una familia; no me importa
la presión social ni lo que diga la gente, es una necesidad interna mía muy
profunda”, afirma Daniela Aráoz, diseñadora de indumentaria de una reconocida
marca. Fabiola, de 37, vive una situación parecida: “Estoy sola hace cuatro años
y ya estoy cansada de tanta soledad. Me deprime ver a mis amigas que muestran a
sus hijos como trofeos. A veces recurro al chat, pero por ahora tampoco
funcionó, todos quieren pasar una noche y después no llaman más. Cada vez es más
fuerte el deseo de tener hijos, si sigo así voy a terminar yendo a un banco de
semen para hacerme una inseminacion artificial y tener a mi hijo sola”.
La especialista admite que existe un “desfasaje entre la mujer y el hombre que
tiene más tiempo. No es que el hombre no quiere casarse y la mujer sí, la mujer
tiene menos tiempo biológico. Hay que ver cómo es en lo personal cada uno”.
La Web, un espacio de catarsis
Internet se volvió una fuente de catarsis para muchas mujeres solas que escriben
sus blogs expresando sus penas, a veces con humor y otras no tanto. En Ciega a
Citas, Carolina Aguirre, con el seudónimo de Lucía G, contó sus 258 días para
encontrar novio y no ir sola a un casamiento. El blog tuvo tanto éxito que se
volvió libro y dentro de poco será un programa de televisión.
Antologia Femenina es otro blog que cuenta historías de mujeres “que están
hechas de hombres”. La autora, Soledad, relata su experiencia y recibe decenas
de comentarios de mujeres que tienen más de 30 y viven situaciones similares.
Pero aclara que la idea no es “aparecer con un cartel de neón diciendo busco
novio”. En las revistas y en los diarios, tampoco falta el blog de la soltera,
de mujeres reales o ficticias que relatan las distintas relaciones por las que
pasan, pero nunca logran concretar. Facebook es otro espacio web donde las
mujeres solas se juntan en grupos y cuentan su soledad, a veces por propia
voluntad y otras porque simplemente no encuentran con quién estar.
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Por Silvina Herrera (Perfil) |
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