Las mujeres con la libido baja están de enhorabuena. Un fármaco
-pensado originalmente como antidepresivo- es eficaz para despertarles otra vez
los instintos sexuales.
Los estudios que ha realizado la Escuela de Medicina de la Universidad de
Carolina del Norte (Estados Unidos) y la Universidad de Ottawa en Canadá,
respaldan la utilidad de este medicamento, flibanserina, para devolver el deseo
a las mujeres, según han indicado durante el Congreso de la Sociedad Europea de
Medicina Sexual que se celebra en Lyon (Francia).
Según explica John M. Thorp Jr., responsable norteamericano de estos estudios,
ellos fueron los primeros en evaluar una terapia que funcionara a nivel cerebral
para aumentar la libido en mujeres con bajo deseo sexual. "La flibanserina era
un mal antidepresivo, sin embargo, se observó que aumentaba la libido en
animales de laboratorio y seres humanos. Por ello realizamos múltiples ensayos
clínicos y las mujeres de nuestros estudios que lo tomaron por un deseo sexual
bajo decían sentir mejoras y experiencias sexuales satisfactorias", añade.
El producto, indican los investigadores, es esencialmente un fármaco similar a
la viagra para las mujeres en las que el principal problema sexual es la
disminución del deseo, como lo es la disfunción eréctil en los hombres.
Los datos muestran que la prevalencia de este trastorno -conocido médicamente
como deseo sexual hipoactivo- afecta a entre el 9% y el 26% de las mujeres sólo
en EEUU. La flibanserina en la actualidad se utiliza como un fármaco en el
ámbito de la investigación y sólo lo toman mujeres que participan en ensayos
clínicos.
100 miligramos al día
Los investigadores reunieron los datos de cuatro ensayos
clínicos con flibanserina realizados en Estados Unidos, Canadá y Europa. En
ellos participaron un total de 1.946 mujeres premenopáusicas mayores de 18 años
que recibieron de forma aleatoria flibanserina o un placebo durante 24 semanas.
Las participantes fueron analizadas durante cuatro semanas antes de comenzar el
tratamiento y en las cuatro semanas siguientes.
De forma inicial, se utilizaron cuatro dosis diferentes en los ensayos: 25
miligramos dos veces al día, 50 miligramos una vez al día al acostarse, 50
miligramos dos veces al día y 100 miligramos una vez al día al acostarse. Las
dosis de 50 miligramos diarios no fueron eficaces pero sí las de 100 miligramos.
Por este motivo, los resultados proceden sólo de tres de los cuatro ensayos y
están basadas en los 100 miligramos diarios.
Los ensayos midieron los cambios en seis variables sobre las que informaban las
mujeres una vez por semana. Incluían el número de encuentros sexuales
satisfactorios, una puntuación diaria del deseo, aspectos del funcionamiento
sexual femenino, funcionamiento sexual global, alteraciones sexuales y, en
concreto, alteraciones de la libido y el deseo.
Los investigadores concluyeron que el tratamiento con 100 miligramos de
flibanserina una vez al día se asociaba con mejoras significativas frente al
placebo en el número de encuentro sexuales, el deseo sexual, una reducción en el
malestar asociado con la disfunción sexual y el funcionamiento sexual global.
"Estos resultados apuntan a una nueva estrategia farmacológica del problema
sexual que asola a las mujeres en edad reproductiva y podría ser con el paso del
tiempo un tratamiento eficaz sin los efectos secundarios de la terapia de
reemplazo de andrógenos, que es el único tratamiento existente en la
actualidad", concluye Thorp.