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Pasó de modelo a vedette, y después, a osada mujer fatal en el último número de
la revista Playboy . Pero hay alguien que no está feliz con la evolución de
Rocío Marengo, y es nada menos que su mamá, Graciela, quien criticó sus fotos por
"desagradables".
Al parecer, la señora se enojó mucho con la rubia al ver la tapa de Playboy en
los puestos de revistas, ya que antes de la sesión, le habría pedido: "Rocío, lo
único que pido es que en la producción no haya fotos desagradables. Por favor,
evitá la lengua", algo que ella no cumplió, según el sitio Puro Show.
Por eso, Rocío y su madre habrían tenido una pelea por una foto donde ella
aparece lamiendo el picaporte de una puerta. Además, el padre de la modelo se
habría enterado de la producción "al natural" por la televisión, lo que causó
una conmoción familiar en el hogar de Bahía Blanca.
Aunque hubo retos por parte de los dos, fue la discusión con su madre la que
dejó más afectada a Marengo: "Me quiero, me acepto. Y más allá del peso que pude
haber perdido sé que el secreto estuvo en el cambio interno con la ayuda de la
terapia y a autoestima que recuperé", confesó la modelo después de hacer las
fotos, donde apareció desnuda y tapando sus partes más íntimas sólo con su mano.
"No lo hice por la plata, me dejo llevar por el corazón. No me arrepiento de
nada, todo fue disfrutado plenamente”, explicó Rocío, quien sostuvo esperanzada:
" Yo sé que a pesar de la lengua en el picaporte, mi mamá me sigue bancando".
Me sentí valorada
Exultante, la joven relató con pelos y señales su vivencia personal ante el
picante objetivo de la publicación: "Estaba súper relajada. Me hicieron sentir 'recómoda'.
La verdad es que estuve más relajada que haciendo fotos con ropa. Estaba muy
liberada".
"Me encantó hacer 'Playboy'. Estuve más relajada que posando con ropa (...)
Saqué una Rocío que desconocía". Así de satisfecha se ha mostrado la actriz
argentina Rocío Marengo tras lucir su cuerpo desnudo ante la cámara de 'Playboy',
en una sesión de fotos que ya ha dado la vuelta al mundo.
Por último, Rocío Marengo explicó por qué aceptó hacer las fotos: "Acepté porque
es un crecimiento para mi trabajo. Ahora estoy en una etapa de aceptación. La
terapia me ayudó mucho. Quería compartir con la gente una etapa mía para
valorarme, aceptarme y quererme".
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