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La presidenta Cristina Kirchner y su par uruguayo, José Mujica, acordaron de
realizar el monitoreo ambiental conjunto de la producción de la planta pastera
UPM (ex Botnia).
"Con esto se cierra un capítulo y comienza otro", dijo el canciller Héctor
Timerman. El acuerdo incluye la creación de un comité con científicos que se
conformará en 30 días y que trabajará sobre el monitoreo del río Uruguay junto a
la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU).
En el cuarto encuentro entre los mandatarios, finalmente convinieron la forma en
que se controlará a la empresa y así se puso fin al diferendo entre ambos
países.
En conferencia de prensa, los cancilleres de la Argentina y de Uruguay, Luis
Almagro, se mostraron "muy contentos por el acuerdo alcanzado por la voluntad de
los presidentes".
El control de la planta busca evitar la contaminación del medio ambiente y del
río Uruguay. De esta manera, los gobiernos esperan desactivar de manera
definitiva la protesta de los asambleístas de Gualeguaychú, que mantuvieron
cortado durante más de tres años y medio el puente internacional San Martín, que
une esa población con la ciudad uruguaya de Fray Bentos.
"Definitivamente fueron los presidentes los que han dado la impronta final a
todo esto", aseguró Timerman, que calificó como un "orgullo" la resolución del
conflicto.
Mujica llegó a bordo de un helicóptero y sostuvo una reunión bilateral con la
Presidenta, en la que también se analizaron diversos temas vinculados a las
relaciones entre ambos países.
Mujica llegó a la Argentina "convencido" de que arreglaría "de cualquier manera"
el conflicto, informó la prensa de Montevideo.
Según publicó un matutino uruguayo su edición de hoy, Mujica confiaba en llegar
a un acuerdo. El último encuentro entre los presidentes fue el 2 de junio, en la
estancia de Anchorena, donde establecieron un plazo de 60 días para un acuerdo
sobre el monitoreo del río Uruguay.
UN MES SIN ACUERDO
18 de junio: Tregua de los asambleístas
Luego de tres años y medio de protesta, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú
levanta por 60 días el corte sobre la ruta internacional 136. Influye el
entusiasmo por la aceptación del uruguayo José Mujica al monitoreo dentro de
Botnia, pero también la presión judicial del Gobierno contra sus dirigentes.
29 de junio: Interviene Timerman
A una semana de su designación, el canciller Héctor Timerman se entrevista
con su par uruguayo, Luis Almagro. Le propone no sólo el control binacional de
la pastera, sino de toda la cuenca del río Uruguay, a partir de la letra del
fallo de La Haya.
6 de julio: Optimismo de la Asamblea
Mientras Uruguay define su contrapropuesta sobre el monitoreo del río, Timerman
recibe a los asambleístas de Gualeguaychú, a quienes les promete que las
exigencias del Gobierno van más allá de lo ordenado por La Haya.
21 de julio: Cinco horas de reunión
Almagro y Timerman se reúnen en el Palacio San Martín para definir el plan de
vigilancia ambiental del río Uruguay. Luego de cinco horas de debate, ambas
partes no logran un acuerdo y definen un cuarto intermedio de 48 horas.
23 de julio: Hermetismo y disputa 2.0
La segunda reunión semanal se manejó en estricta reserva, aunque luego Timerman
desautorizó públicamente ?vía Twitter? al vicecanciller uruguayo, Roberto Conde,
quien había dado por "políticamente cerrado" el acuerdo. Al final, las
negociaciones quedan paralizadas y Mujica decide visitar el país.
24 de julio: Exigen un acuerdo escrito
Tras las marchas y contramarchas en las negociaciones, los asambleístas de
Gualeguaychú demandan que el acuerdo por el control de Botnia quede plasmado en
un documento.
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