|
Rodeada por sindicalistas de la CGT, gobernadores del PJ, y su esposo, el
diputado y ex presidente Néstor Kirchner, sentado en primera fila, la presidenta
Cristina Fernández volvió a defender el pago de deuda con reservas y trazó
algunos puntos de lo que denominó "acuerdo del Bicentenario" en materia
económica.
En un almuerzo en Olivos a agenda abierta, CFK llamó a dejar de lado los falsos
enunciados como "jefe no me aumente el sueldo porque me aumenta el pollo", al
que considero mentiroso. "Se tiene que terminar con ese verso de que es el
salario lo que provoca la inflación", afirmó, e hizo hincapié en la necesidad de
"conciliar demanda con oferta" en la República Argentina. Al mismo tiempo, le
reconoció a los sindicalistas "una conducta de responsabilidad pocas veces
vista" en cuanto a los reclamos de suba salarial.
Con la mirada atenta de Néstor Kirchner, sentado en una de las mesas junto a
Omar Viviani, titular del gremio de peones de taxi, Cristina esbozó varias
directrices del "acuerdo del Bicentenario", como la capacitación permanente del
capital humano, y convocó a todos a trabajar para "dejar de ser una Argentina de
productos primarios" porque "cuando más valor agregado tengamos más riqueza
interna habremos generado y más habremos progresado".
La Presidenta insistió en la necesidad de "utilizar reservas que nosotros hemos
acumulado" y lanzó una ironía a la oposición: "Estas plantas son verdes pero no
son dólares", en referencia a la vegetación de Olivos. En ese sentido, señaló
que le "hemos propuesto a la sociedad que una parte mínima de esas reservas sea
para pagarle a los tenedores de bonos".
"Alguien dijo 'el que puso un dolar va a recibir un dolar', no fue así y esa
deuda también la estamos pagando nosotros", remarcó. "Argentina debe
comprometerse a pagar su deuda, tenemos que hacerlo porque sino la alternativa
es 'revisemos el presupuesto para ver qué es lo que vamos a eliminar de gastos',
y esto es igual a política de ajuste", esgrimió Cristina.
Una parte de su discurso, como es costumbre, la dedicó para enviar críticas a la
oposición: "Es muy dificil gobernar un país donde un día se dice una cosa y, al
otro, otra sobre la misma cosa". Y expresó la necesidad de "repetir
virtuosamente lo que hicimos en 2005, pero más virtuosamente si me permite
presidente", dijo mirando a Kirchner. Al darse cuenta de su lapsus, aclaró: "O
ex presidente, porque mañana van a decir le dijo presidente, y yo le digo así a
los otros ex presidente, a Alfonsín también le decía presidente".
|