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La pelea vuelve a ser por el control de recursos. El proyecto de ley de la
oposición para coparticipar a las provincias la totalidad de lo recaudado por el
Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (denominado impuesto al cheque)
provocó la reacción del Gobierno: significarían $8.200 millones menos en
ingresos para la caja nacional que se tranferirían directamente a las
provincias.
Actualmente sólo se coparticipa el 30% de la recaudación total del impuesto al
cheque, que luego de las deducciones que le corresponden por ley a la ANSES,
sólo el 15% llega a ser distribuido entre las provincias.
La modificación propuesta significa redistribuir toda esta masa de dinero según
la Ley de Coparticipación de Impuestos: 54,66% para las provincias; 42,34% para
la Nación; 1% para el Tesoro Nacional y el 2% restante para un fondo de
reparación provincial.
Impacto en las provincias
El senador Rubén Giustiniani (Partido Socialista – Santa Fe) trata de convencer
a sus colegas para que voten a favor; pero el segundo paso será en Diputados.
Según el legislador, si se mantiene el régimen actual las provincias embolsarán
$3.527 millones, pero si se aprueba la modificación alcanzaría $11.760 millones.
Es decir, $8.233 millones adicionales durante todo 2010.
Este proyecto fue impulsado en la misma jornada que la oposición tomó control
del Senado haciendo valer 37 votos, contra 35 del oficialismo. Entre los
bloques, la iniciativa ya tiene el visto de los 37 miembros de la oposición que
conforman mayoría (al menos en público nadie se pronunció en contra) y tienen
dictamen favorable. Este martes a las 18 horas, en la reunión de labor
parlamentaria se definirá la fecha de tratamiento en el recinto.
No obstante, con el voto del Senado, no alcanza. Cualquier modificación
tributaria también debe pasar por la Cámara de Diputados.
Asimismo los gobernadores vienen demandando más recursos a la Nación: según una
estimación de la consultora Abeceb durante 2010 las provincias tendrían un
déficit primario en torno a $15.500 millones, si se incluyen reclamos salariales
de estatales.
Las judirisdicciones que se verían más beneficiadas este año por una eventual
modificación (según los cálculos de los autores del proyecto) son aquellas que
reciben más porcentaje de coparticipación, pero casualmente que también afrontan
serias dificultades económicas:
- Buenos Aires: $1.644,6 millones adicionales
- Santa Fe: $725 millones adicionales
- Córdoba: $715,5 millones adicionales
- Chaco: $407 millones adicionales
Impacto en la Cuentas Nacionales
Una situación de mayor transferencia a las provincias se traducen en menos
recursos financieros bajo control del del Gobierno nacional. El impuesto al
cheque representa hoy el 6,6% de la recaudación tributaria nacional.
Para Guillermo Giussi, analista de finanzas provinciales de Economía&Regiones,
la modificación impulsada por la oposición “lograría $6.700 millones adicionales
para las provincias entre abril y diciembre (en el caso que el proyecto se
apruebe este mes)” que totalizarían $10.400 millones en 2010, según las
estimaciones privadas de esta consultora.
En el escenario planteado por Giussi “la Nación necesitaría ampliar sus fuentes
de financiamiento” o bien “asumir que estos fondos contarían como parte de la
asistencia que brindaría a las provincias para ayudarlas a pagar su déficit”.
Gasto y recaudación
Para José Luis Espert, presidente de Espert Consultores, el gobierno no quiere
perder la pulseada política que significa el riesgo de que la oposición pueda
modificar la distribución de un impuesto pero, más allá de esto “la
coparticipación total del impuesto al cheque bien puede ser absorvida por el
sobre crecimiento de la recaudación”, dice.
“La recaudación tributaria que hace la AFIP sube por encima, el doble, del 16%
anual de crecimiento calculado en la Ley de Presupuesto”, analiza Espert y
analiza que “si cada punto extra de recaudación representan $3.300 millones, no
habrá problemas en que una modificación de esta naturaleza (al impuesto al
cheque) afecte las cuentas nacionales”.
Para Espert existirá una transferencia de recursos. “El Gobierno pone el grito
en el cielo para gastar ese dinero en otra cosa. Pero quizás el cambio sea que
en vez de que las obras públicas las inaugure De Vido (ministro de
Planificación), lo hará el gobernador de la provincia”, ironiza y completa que
las provincias “también se realizaron muchos gastos irresponsables, el problema
de fondo es una pelea entre mal gastadores”.
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