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Durante años, “régimen” y “dieta” eran palabras que
sólo se referían los que se sentían gordos, o los que realmente lo eran. Hoy,
mientras consumimos productos denominados “light”, u “orgánicos”, todos, en
mayor o menor medida, intentamos comer sano. Pero, como ocurre con todas las
modas, este boom saludable llega repleto de mentiras, mitos y oportunistas. En
esta nota ponemos blanco y negro, y te contamos cuáles son las últimas
tendencias light, qué productos y restaurantes son los más ricos, honestos y
valiosos, y a cuáles hay que mirar con desconfianza.
LOS SI
El libro de Narda Lepes
Como siempre, Narda marca tendencia. Así como en los años 50 “El
libro de Doña Petrona” impuso una forma de entender la comida, esta década
estará atravesada por el libro Comer y Pasarla Bien. Poca carne, muchas verduras
y legumbres, toques orientales y marroquíes en recetas sencillas para todos los
días.
Llevar la vianda al trabajo
Si bien en Argentina llevar comida al trabajo todavía está asociado al tupper (taper)
con olor a mandarina y a huevo duro, en otros países la vianda gourmet es una
tendencia que viene con todo. Olvídense del estigma de la vianda, ahora pedirse
delivery de milanesa es lo menos.
El spray vegetal
Este aceite en aerosol, acá todavía está asociado al sacrificio de la
dieta, pero en países como EE.UU. se usa para todo: para hacer panqueques, para
enmantecar los moldes de muffins, para saltear en el wok y para grillar
vegetales. Es cuestión de empezar a usarlo y enamorarse. 15 calorías y listo.
Las ensaladas de autor
Con el auge de la ensalada como plato único, son muchos los delis y restaurantes
que empezaron a ofrecer ensaladas diferentes. Las hay tibias y frías, servidas
sobre una tostada o en un vaso y también con flores, frutas, semillas y carnes
de todo tipo.
Las dietas VLCD
La nueva tendencia son las dietas VLCD: very low calories diet. Tratamientos
cortos con regímenes de comidas de 600 u 800 calorías suplementados con
vitaminas y ejercicio físico pero supervisados por profesionales. Son las
responsables del furor de las viandas de 150 calorías y de la gente que hace
gimnasia en Palermo todas las mañanas.
Los cereales con aire andino
La tendencia es usar quínoa y el amaranto. En México se hace harina, sémola y
hasta hojuelas de estos cereales multivitamínicos. Acá, todavía no, pero
reemplazan la harina en muffins y panes integrales, las legumbres en ensaladas y
las papas en cazuelas y guisitos.
Las viandas hipocalóricas a domicilio
Estas bandejitas son el último boom de las dietas. Hay de todo, desde un carré
de cerdo mechado con puré de manzana hasta un roll de lenguado con verduras
grilladas. Y todo por 150 calorías. Nutra, la marca de Ravenna, incluso tiene
meriendas espectaculares como panqueques de dulce de leche, cheesecakes y
budines de ricota con salsa de moras que tienen entre 80 y 150 calorías.
Los superalimentos
La tendencia es agrupar: alimentos que en porciones muy pequeñas aporten muchos
beneficios. La levadura de cerveza, el germen de trigo, el polen y la centella
asiática están de salida. En cambio, la spirulina, las semillas de chiia, el
wheatgrass, el té verde, las goji berries, la equinácea y los arándanos además
de hacer bien, están de moda. Dan energía, proveen vitaminas y minerales,
disminuyen el colesterol, y tienen propiedades antioxidantes.
El aderezo Cocinero light
Del reino comestible, nada engorda más que el aceite, pero el
Cocinero light suplanta a esta fuente inagotable de calorías. No es otra cosa
que agua, vinagre, y emulsionante, pero crea la ilusión del aceite. El único
problema es que viene en un solo sabor ¿Para cuándo el de oliva?
Las gelatinas de Cormillot
En todas las dietas lo único libre es la gelatina. Pero las gelatinas vienen en
los mismos seis sabores horribles desde hace siglos: ananá, naranja, durazno,
frutilla y cereza de nuevo. Salvo las de Cormillot, que vienen de banana, limón,
kiwi, arándano, frambuesa y frutas tropicales.
LO QUE NO
El wok
Alrededor del wok hay una confusión enorme. Es verdad que es un método sano de
cocción, pero es muy engañador: en los restaurantes (especialmente los de comida
china) le ponen medio vaso de aceite para que no se pegue y quede más rico. Peor
cuando tienen arroz u hongos, que chupan materia grasa como una esponjita.
Las dietéticas
Amparadas en la confusión que existe entre lo diet, lo sano, lo orgánico, lo
light, lo 0% grasas y lo bajas calorías, las dietéticas confunden para
acomodarse debajo de todos los rubros. Serán muy naturales, pero de light no
tienen nada. Las dietéticas son pura harina. Esos budines de algarroba y
alfajores de avena con miel tienen más calorías que la torta frita.
La dieta Atkins
De todas las dietas malas la de Atkins es la peor. No tanto porque suba el
colesterol, sino porque hay que desayunar pollo con mayonesa y sardinas en
aceite para producir un efecto llamado cetosis que, milagrosamente, hace bajar
de peso. Hacer chanchadas para cuidar la línea murió junto con las anfetaminas y
el step a principios de los 90.
Los menús light de restaurantes al paso
Los menús light que ofrecen los pizzas-café o bares tradicionales no son más que
un placebo para gorditos culposos. El puré de calabaza tiene manteca, las
milanesas de soja están llenas de aceite, las verduras vienen rellenas con queso
cremoso. Lo único que tienen de light son las ganas.
Las ensaladas de frutas que venden en los quioscos
Una buena idea mal ejecutada. La fruta siempre está fermentada y el
jugo es sintético. Es mucho mejor pasar por una verdulería y comprar una manzana
o comerse un yogur descremado.
La leyenda 0% colesterol o 0% grasas
El colesterol es de origen animal, pero nunca falta un oportunista
que le pone a su producto que está libre de colesterol como si fuese un logro de
la marca. Lo mismo con el pan. Tiene 0% grasas porque está hecho de harina y
agua. ¿Cuál es el mérito de que no incluya grasa un producto cuya receta no la
incluye?
La tirita de asado
Más de una vez escuchamos a alguien contentísimo porque fue a un asado, y
esquivó las achuras y se comió una tirita de asado con ensalada. Es hora de que
se sepa: no hay nada más graso que la tira de asado. Aunque llegue magra al
plato, fue cocida con la propia grasa en la parrilla. Dos tiritas pueden llegar
a tener 1100 calorías. Lo mismo que un combo de Mc Donald´s con papas y gaseosa.
Si la intención es cuidarse, hay que elegir una colita de cuadril o, como mucho,
un vacío.
Los flancitos y postrecitos light del supermercado
Se venden como una opción light, pero de light no tienen nada: tienen
mil calorías por kilo. Si engordan poco es porque son diminutos.
Los yuyos
El adelgamate y las yerbas diuréticas siempre fueron ordinarias, pero durante
años, más de una señorita escondió esta yerba milagrosa en la alacena creyendo
que tomándose un tecito con centella asiática iba a bajar de peso. ¡Dejen de
fingir, chicas! No vale la pena seguir sacrificándose con una yerba que además
de grasa e inofensiva, es feísima.
El queso port salut
Como tiene envase verde y su nombre dice “salut”, las marcas se
aprovechan para confundir a los clientes. Pero el queso port salut no es light:
100 gramos tienen cerca de 300 calorías, casi lo mismo que uno cremoso.
La invasión de la soja
Ahora que el mundo está hecho de soja, la gente la asocia con la vida
sana, pero una milanesa de soja, aparte de estar hecha con soja modificada
genéticamente, tiene alrededor de 180 calorías cada 100 gramos. Si arriba le
ponés queso, puede llegar a 300. O sea que dos milanesas de soja con queso y un
tomate al medio con oliva tienen 800 calorías: lo mismo que un cuarto kilo de
helado de súper dulce de leche con brownie.
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