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La movida swinger porteña y sus códigos

Aunque la gran mayoría de los habitantes de Buenos Aires lo ignore, en la ciudad se dibuja, noche a noche, un extenso mapa de orgías y fiestas sexuales que escapa a toda convención. ¿Cuáles son las reglas a la hora de practicar este tipo de sexo compartido?.

 

En Buenos Aires existen clubes y reuniones de swingers para todos los gustos.

 

Desde que en los años setenta el film "Bob, Carol, Ted and Alice" sacó a la luz por primera vez el intercambio de parejas es una modolidad que viene creciendo desde hace varias décadas; se considera que la "movida swinger" comenzó durante la Segunda Guerra Mundial, entre los pilotos de las fuerzas aéreas y sus mujeres, y se propagó luego por toda Europa y los Estados Unidos, está cada día más organizada. No sólo hay grupos, clubes, spa y centros nudistas, sino que proliferan las asociaciones en todo el mundo que promueven, incluso, el turismo de intercambio.

Aunque la gran mayoría de los habitantes de Buenos Aires lo ignore, en la ciudad se dibuja, noche a noche, un extenso mapa de orgías y fiestas sexuales que escapa a toda convención.

Varios clubes ofrecen los servicios de unión e intercambio de parejas. También se suman mujeres y hombres solos, listos para una cama de a tres. Otros boliches ofrecen fiestas de sexo grupal y hay los que realizan "open fest" sexuales. ¿Cómo es la movida caliente en la Ciudad?

Miles de porteños y extranjeros en busca de nuevos horizontes de placer han echado raíces en varios puntos porteños, donde dan rienda suelta a su pasión y desenfreno. Varios grupos libertinos que moldea, cada uno a su gusto, la otra noche de Buenos Aires.

Se estima que, en la ciudad de Buenos Aires, cada sábado hay más de 15 reuniones privadas. Al menos esos son los grupos o clubes que se conocen vía revistas o Internet. Para tomar conciencia del alcance de esta práctica, otro dato: en Buenos Aires funciona el complejo swinger de Sudamérica, el que se distribuye entre varios pisos e incluye un hotel, restaurante, discoteca y donde las parejas tienen intercambio y sexo a la vista de todos.

Ahora la novedad en los siete boliches y clubes porteños donde se concretan los intercambios de pareja es que desbordan de gente joven. Muy joven: esos locales son frecuentados por chicas y chicos de poco más de 20 años. A muchos, además, les encanta la exhibición.

"Bajó bastante la edad en el ambiente swinger", reconoció Daniel Bracamonte, fundador de la Asociación Argentina de Swingers. Bracamonte, editor además de una revista sobre esta alternativa sexual, agregó: "Los mayores de 45 se están quedando afuera de los boliches".

"Star New" es uno de los boliches más populares de la movida swinger. Es el más antiguo y el que más gente convoca. Su responsable, Raúl Cacho Leiva, reveló que en el "último tiempo están viniendo chicas y chicos más jóvenes que antes. Antes, el promedio de edad superaba los 40 años, pero los que ahora están apareciendo con más fuerza son los menores de 30".

Hay otros boliches swingers en los que la gente tiene sexo directamente allí, poco después de las 2 de la mañana muchas mujeres, muy jóvenes, bailan en topless; muchas veces clientas suelen bailar totalmente desnudas e incluso, se animan a hacer el baile del caño sobre un pequeño escenario.

En el primer piso de ese boliche funciona la zona de reservados, las parejas suben con otras parejas y tienen sexo allí. Es posible llegar hasta ahí simplemente para curiosear. Algunos no mantenían relaciones: sólo les interesa observar cómo sus parejas tenían sexo con otras personas. Cerca de las 6 de la madrugada, en ese primer piso se abre un salón y en el que se practica gang bang, término con el que se define cuando una sola mujer está con varios hombres a la vez.

A Daniel Bracamonte le quedan algunas dudas de que todos los jóvenes que ahora inundan estos boliches sean auténticos swingers. "Capaz que sólo son chicos a los que les gusta el sexo variado", plantea.

Dicen que para ser un auténtico swinger no vale "entregar" a una amiga o a un conocido. "Uno lo que quiere es que la otra sea una pareja real. Si no la relación es totalmente desigual: yo te estoy dando a mi mujer y vos me das a una amiga. Ahí el afecto que se pone en juego no es el mismo", sostiene Bracamonte.

Pero ese tipo de boliches no son la única opción de los swingers, los más veteranos encuentran refugio en departamentos que se alquilan especialmente. Los gastos de los departamentos -por lo general no tienen muebles, sólo colchonetas distribuidas en los ambientes- son divididos entre todos.

Otros optan por fiestas privadas, como la que realiza la revista swinger "Entre Nosotros". Hay, además, opciones que suenan más inocentes, como los campeonatos de bowling que se organizan todos los martes en un conocido local porteño y que sirven, entre los lanzamientos de bolos, para coordinar los intercambios de parejas.

En casi todos los casos suele haber un organizador o quien colabora en las presentaciones y encuentros. Sin embargo, con la práctica, se aprenden rápido los códigos. Hay encuentros que se repiten y gestos que lo dicen todo.

¿Qué es ser swinger?
La palabra "swinger" implica practicar el "intercambio de parejas", se refiere a aquellas personas solas o parejas, con una mayor amplitud sexual que el promedio, que deciden ejercer su libertad responsable en relación a su vida sexual. Muchos hombres y mujeres suelen encontrarse a puertas cerradas o en sitios y clubes especializados para compartir a sus compañeros.

Esto incluye el intercambio de pareja, la práctica de sexo en grupos de tres o más personas y todas las variantes que puedan surgir a partir de ello, dependiendo en cada caso de las preferencias personales. Y aunque muchos confunden la definición de swinger sólo con el intercambio de parejas, cada vez más personas solas de ambos sexos y de todas las edades adoptan este estilo de vida.

Una cuestión recurrente y que genera en principio ciertos malestares y a veces presiones es cuando uno de los integrantes de la pareja desea ingresar en este mundo y el otro integrante se rehúsa.

En internet hay cientos de páginas de swingers, de todo tipo: buenas, malas o comerciales; otras que difunden esta forma de vida. En lo que coinciden casi todas es en los contactos vía e-mail, de esta manera se contactan muchas personas para describir sus preferencias sexuales, estilos de vida, formas de pensar, fantasías, etc.; incluyendo muchas veces el intercambio de fotos.

Si bien un hombre o mujer puede ofrecerse para tener sexo con algún miembro de la dupla, o con ambos, generalmente, los "swingers" prefieren entrar en juego con quienes van en pareja. Hay parejas que no aceptan involucrar solteros de cualquier género por temor a que, como un tercero en discordia, pueda poner en peligro la relación; la fidelidad es una regla en la pareja que acuerda esta práctica o estilo de vida sexual.

La amiga
Los swingers prefieren entrar en contacto con jugadores que estén en las mismas condiciones. Si bien "la onda" es interactuar entre parejas heterosexuales comprometidas, algunos confiesan que, para tener más posibilidades, suelen convencer a algún amigo o amiga para que los acompañen y la jueguen de "consorte".

Lo cierto es que, en "singles" o "dobles", entre las prácticas que se acostumbran a la hora del "intercambio de parejas" se puede: observar mientras tu pareja tiene sexo con otro; tener sexo con tu pareja mientras los observan; tener roces y sexo oral con otros ( soft swing ) o avanzar en algo más profundo ( full swap ).

Los códigos swingers
En todo ambiente swinger hay códigos básicos que reducen los riesgos de un mal momento, pues no hay nada más frustrante en estos casos como cuando alguien se despacha con una sorpresa no deseada, resulta molesto con sus insistencias o descortesía.

1. Amabilidad
Aunque no se este interesado es llevar a cabo algún encuentro sexual con otra pareja o persona, hay que respetar sus sentimientos, sus deseos y sus gustos, aunque no coincidan con los suyos.

2. Contestar los mensajes
No dejes de contestar los mensajes que te envíen, aun cuando sea para decir simplemente "No, gracias"; de esa manera evitas que alguien pierda el tiempo esperando inútilmente.

3. Prepararse
Si deciden con su pareja concretar un encuentro con alguien, tomar las previsiones del caso. No olvidar jamás llevar encima preservativos.

4. Tomar en cuenta los sentimientos de los demás
Observar si su pareja y la otras personas actúan de un modo relajado o tenso, e intentar, si algo anda mal, de disipar el mal momento con un gesto afectuoso o de confianza.

5. No ser insistente
Si alguien te dice no, no es válido preguntar ¿por qué?, el ser swinger significa también la libertad de decisión y de elección para todos. Aquí en todos los caso un no significa no.

6. Sólo aceptar lo que sea divertido para todos
Hay que recuerdae, que ésa es la idea, divertirse y pasar un rato agradable. Si todos están de acuerdo hablen libremente de las reglas del juego. No permitir que la natural rigidez del primer encuentro deje asuntos pendientes que más tarde lo puedan lamentar. Ponerse de acuerdo en los detalles: bisexualidad femenina o masculina sí o no, uso obligatorio de preservativos, preferencias sexuales de cada uno, etc.

Los más conocidos
"Class Swinger Hot" (Venezuela 3564 - Boedo): Discoteca de variadísima diversidad sexual, ofrece un amplio abanico de posibilidades. Desde las fiestas Open Mind (para gays, héteros, parejas, solas y solos, etc.) hasta los famosos concursos de Gang-Bang. La entrada promedio cuesta 10 dólares, aunque las mujeres solas entran gratis.

"Deja Vu" (Castro barros 533- Boedo): Conocido por ser uno de los lugares en donde los "solos" son los más codiciados y la proporción parejas/hombres, dicen sus dueños, es 40/10. Allí es donde juegan los solteros y prestan servicios a las distintas parejas.

"Reina Loba" (Dorrego 582- Chacarita): Sin lugar a dudas el boliche más "popular" de la movida hot porteña. Remiseros, taxistas y otros laburantes de Buenos Aires componen la mayor parte del paisaje habitual del boliche. Además de los reservados, aptos para tríos y demás, hay un mirador para voyeristas. Las mujeres, como en todos los negocios del ramo, entran solas.

"Moon" (Juncal 1763- Recoleta): Entra tanto conservadurismo paquete, el local es oficialmente una "disco swinger", aunque también se alquila para "fiestas privadas" en las que todo vale, además de diversas fiestas salvajes para parejas y hétero.

"Anchorena Swinger Club" (Anchorena 1221- Recoleta): El lugar swinger por excelencia. El más acomodado de los boliches hot, convirtió en un clásico los sábados de trío. Habitués casi siempre por debajo de los 40 y de buen pasar económico.

"Star New" (Ramos Mejía): Fue el primer lugar de encuentro del ambiente swinger argentino, el lugar dispone de un complejo desarrollado en varios pisos. La entrada arranca desde los 80 pesos y puede trepar hasta los 130.


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