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Festejo y pura ilusión en Mendoza. Godoy Cruz se muestra firme y asentado como
equipo, transmite optimismo de cara a la doble competencia (Torneo Clausura y
Copa Libertadores) y anoche mostró sus credenciales para ganar por 3-2 y
asegurarse la Copa Ciudad de Mendoza. Otra derrota más para San Lorenzo, que no
le encuentra la vuelta a sus carencias futbolísticas y preocupa de cara a este
complicado semestre.
Tras la exigencia física que acarrea toda pretemporada se toman estos partidos
como un buen banco de pruebas para pulir detalles tácticos y ensamblar las
piezas. Por eso Madelón realizó algunas variantes posicionales (Adrián Martínez
como volante derecho, Tellechea como volante interno) y probó con otros nombres
(el histórico Romeo como referente de área, el juvenil Arias de lateral
izquierdo) respecto al equipo que perdió con San Martín de San Juan. Enfrente se
encontró con un Godoy Cruz armadito, que se conoce de memoria (más allá de la
baja por lesión de Villar), con virtudes para manejar el balón y recurrentes
desajustes defensivos.
La paridad marcó el desarrollo del primer tiempo. San Lorenzo complicó bastante
con los envíos cruzados de derecha a izquierda, tomando como salida rápida a
Adrián Martínez. Probó Bazán de zurda y también Romeo tras pararla con el pecho,
pero definieron mal ante Ibañez. Lo más peligroso de Godoy Cruz pasó por la
derecha, con los continuos desbordes de Castillón ganándole a Arias.
Presentaron esquemas idénticos (4-4-2), pero el medio campo local sacó una luz
de ventaja por la destacada tarea de Rojas, que asumió el rol de conductor. San
Lorenzo le opuso el despliegue de Kalinski y la infatigable tarea de Bueno, un
caudillo futbolístico y anímico que ordena, grita y pelea cada pelota.
Centro de Rojas desde la derecha, precisión admirable y el implacable Ramírez
-tras pararla con el pecho- no perdonó. La respuesta no tardó en llegar y tres
minutos después un centro milimétrico de Kalinski para Bueno, quien se anticipó
a los centrales y definió de cabeza al palo derecho de Ibañez.
El partido ganó en emotividad. Lo tuvo Cabrera con un tiro libre que despejó
Migliore. Enorme centro de Olmedo y Rojas tuvo todo el tiempo para pararla
dentro del área y ante una débil salida de Migliore. El empate llegó con una
gran asistencia de Bueno para el zurdazo cruzado y rasante de Bazán que se coló
al palo izquierdo.
En el segundo tiempo, Godoy Cruz salió con todo, encontró una rápida ventaja
(centro de Cabrera para que Ramírez termine de empujarla sobre la línea) y
después manejó el ritmo. San Lorenzo sólo se diluyó en la intrascendencia y dejó
más dudas que certezas.
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