|
El último grito de sapucai de unas 20.000 gargantas, junto a los fuegos
artificiales de entrada la madrugada, hizo temblar el Tránsito Cocomarola en la
noche de cierre de la 22a. Fiesta Nacional del Chamamé y 8a. del Mercosur, que
tuvo su capítulo final anteanoche con el encuentro entre Los Alonsitos y el
Chaqueño Palavecino, una de las figuras invitadas que logró cautivar al exigente
público chamamecero.
Fue el último capítulo y la postal festiva de un encuentro de nueve noches a
puro chamamé, un maratón artística que reunió a más de cien artistas del género,
y que convocó a 120.000 personas, según datos oficiales. En términos de cifras,
esta edición superó la anterior, tanto es así que hasta el gobernador
correntino, Ricardo Colombi, se apresuró a anunciar que para el próximo año se
agregará una noche más. El año pasado, al final del festival había agregado dos
lunas más a las siete originales. Ahora, en 2013, serán diez jornadas del
maratón chamamecera en el Tránsito Cocomarola, el anfiteatro que terminó
quedando chico: los organizadores estudian su ampliación o cambio de sede.
Desde temprano, las colas de ingreso lucieron pobladas y se había colgado el
cartel de entradas agotadas. La presencia del salteño había despertado
expectativa por su repertorio. Los organizadores fueron más estrictos con los
invitados exigiendo un alto porcentaje de temas chamameceros. El Chaqueño
cumplió primero con humildad realizando adaptaciones de sus temas al ritmo
litoraleño, recreando clásicos como "A mi Corrientes Porá" y cantando varias
chamarritas, antes de rematar con un midley de chacareras y zambas. Los
Alonsitos fueron los anfitriones del salteño para una juntada que terminó por
redondear ese espíritu de apertura que mostró el festival con grandes momentos
en "Forastero del Iberá", "Soy el Chaqueño señores", "Sargento Cabral", "Bañado
norte", "A mi Corrientes Porá" y "Puerto Tirol". Un fin de fiesta ideal en la
capital mundial del chamamé.
|