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Unos diez mil asambleístas se reunieron frente a la Casa de
Gobierno de La Rioja en una jornada “histórica de resistencia” y reclamaron que
si el proyecto se mantiene vigente deberá renunciar el gobernador justicialista
Luis Beder Herrera.
"Si no se va (la empresa canadiense) Osisko Mining Corp, se tiene que ir Beder
Herrera", expresó Lucía Ávila, integrante de la Asamblea de la capital riojana,
una de las oradoras que tuvo el acto masivo realizado en la céntrica Plaza 25 de
Mayo. La manifestación acompañó en ese momento, con gritos y aplausos, el pedido
de renuncia del mandatario provincial, quien avaló el emprendimiento minero en
Famatina y ayer se reunió en Buenos Aires con la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner.
"Señora Presidenta, le dijimos no al genocidio de la dictadura y ahora le
decimos no al genocidio minero", sostuvo Ávila en su alocución.
Por su parte, Karina Díaz Moreno, de la Asamblea de Famatina y Chilecito, pidió
al gobernador riojano que "escuche al pueblo" y "no lo siga dividiendo".
Mientras tanto, Omar Quinteros, cura párroco de Famatina, advirtió que "desde
ahora en adelante se va a implementar" desde el gobierno local "una campaña de
lavado de cerebro" para convencer a los pobladores sobre el emprendimiento
minero. "Pero tengo fe en el pueblo", agregó el religioso.
De acuerdo con la agencia DyN, los organizadores calcularon que por lo menos 10
mil personas participaron de la movilización en la ciudad capital, adonde
llegaron desde diferentes zonas, especialmente de Famatina y Chilecito. Algunos
de los participantes consideraron que viven una instancia "histórica de
resistencia popular ante el poder".
Los asambleístas que llegaron a La Rioja sostienen desde el 2 de enero el corte
en Alto Carrizal en rechazo a que la empresa canadiense Osisko Mining Corp
comience los trabajos de exploración en busca de oro y otros minerales. Al
frente de la delegación de Famatina marchó el intendente, Ismael Bordagaray, que
se ha pronunciado a favor de la resistencia popular.
Llamado de atención. Bordagaray interpeló al gobernador Beder Herrera a que
considere la marcha como un “llamado de atención”.
"Desde el 'Riojanazo', hace 20 años, que no se da una marcha de este tipo. Es un
llamado de atención a las autoridades provinciales, que tienen que abrir un
espacio urgente para solucionar este conflicto", dijo.
"Ha sido una muestra clara y contundente de que la gente se está oponiendo y
quiere que se respete su deseo. No quiere hablar de números ni de regalías",
sostuvo el jefe municipal.
El jefe comunal de Famatina, que respalda el reclamo popular, opinó que "la
manera de revertir" esta situación "es dar de baja el convenio" que el gobierno
riojano firmó en agosto pasado con la empresa canadiense Osisko para explorar y
explotar minerales.
"Luego podremos sentarnos a debatir en serio y en forma madura para ver cuál es
el rumbo que le queremos dar a la provincia", comento el intendente
justicialista.
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