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Las organizaciones que apoyan el paro del
lunes -Día de los Trabajadores en muchos países pero no en Estados Unidos, donde
el Día del Trabajo se celebra en setiembre-, aseguran que llegó la hora de
profundizar las tácticas para protestar contra un proyecto de Ley que
criminalizaría a los indocumentados, y reclamar su legalización.
"El pueblo norteamericano respeta a los
que luchan, no a los que agachamos la cabeza, y el pueblo latinoamericano en los
Estados Unidos ha dicho ¡basta! Ya no vamos a ser esclavos", afirmó Juan José
Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA de Los Angeles, California, uno de
los impulsores del paro.
"No podemos seguir marchando para
hacernos escuchar", sostuvo Gutiérrez en una conferencia de prensa, en
referencia a las marchas que movilizaron a millones de inmigrantes y sus
defensores en todo el país en las últimas semanas.
"Hay que pensar en otras maneras creativas para dejar claro al Congreso y al
presidente George W. Bush que esperamos que actúen con responsabilidad",
explicó.
La reforma migratoria ha dividido al
oficialismo republicano, al Congreso y a los estadounidenses en general. La
Cámara de Representantes, aprobó un proyecto de Ley en 2005 que torna a los
indocumentados en criminales y prevé construir un muro de más de 1.000 km en la
frontera con México.
El Senado, en tanto, discute una
propuesta más moderada, apoyada por Bush, que prevé aumentar la seguridad
fronteriza, legalizar a parte de los 12 millones de indocumentados y otorgar
visas temporarias de trabajo a extranjeros para empleos poco calificados.
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