Viernes 27 de Enero de 2006

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Lo que publicaron hoy los medios de los jóvenes correntinos implicados

 

Estos son los titulares y las noticias que publicaban algunos de los principales medio de la Argentina en el día de hoy referidos a la trágica peleas en jóvenes donde falleciera Ariel Malvino, ocurrido en el bal-neario de Ferrugem, lugar en donde se encontraban veraneando los siete jóvenes correntinos acusados.

 

Diario Clarín

Una ciudad en la que todos hablan, pero en voz baja

En Corrientes nadie puede salir de su asombro. Nadie puede creer las noticias que llegan desde Brasil: se pedirá la captura de siete jóvenes correntinos acusados del homicidio de Ariel Malvino, quien murió a causa de los golpes recibidos durante una pelea frente al Bali Bari, en la playa de Ferrugem, a 100 kilómetros de Florianópolis.

Los nombres circulan de boca en boca y todas son especulaciones. Las historias se agrandan o se achican, depende de quién la cuente. Mientras los señalados por la policía brasileña como supuestos responsables se llamaron a silencio, algunos ya consultan con sus abogados qué camino seguir.

"Están haciendo una novela. Los chicos se metieron a separar en una pelea donde no se sabía quién estaba contra quién y cobraron de lo lindo", dijo ayer a Clarín el padre de uno de los jóvenes que pidió reserva de su identidad aunque admitió la presencia de su hijo en la pelea trágica de Ferrugem. El hombre se mostró convencido de que "mi hijo no se comportó como ahora están denunciando". Y aseguró que si hay algún pedido oficial de la Justicia "irá a declarar como corresponde. Por ahora —agregó— vamos a esperar".

"Estoy en el cuero del padre que perdió a su hijo, pero nuestros chicos no provocaron ni participaron en nada, ligaron gratuitamente", afirma defendiendo la posición de su hijo y sus amigos.

Otro que también sumó su opinión, aunque a condición de no revelar su identidad, fue un miembro del Taraguy Rugby Club en el que juegan parte del grupo de los siete jóvenes que aparecen como acusados. "Nos llama la atención lo que pasó y nos duele porque son chicos a los que conocemos o juegan en el club. Acá no se les inculca la violencia ni nada por el estilo", dijo.

Taraguy es uno de los dos clubes más tradicionales en rugby y jockey en Corrientes. Sus jugadores de rugby son conocidos como los "Monos negros" por la ropa negra con la que juegan. El club tiene su campo de juego en las afueras de la ciudad y una vez al año es escenario de torneos de Seven que congregan a lo mejor del rugby del país.

El dirigente "cuervo" —como también se los conoce a los miembros del club— aseguró que allí ninguno de estos jóvenes causó problemas "Siempre tuvimos un buen concepto de ellos. La verdad es que estamos sorprendidos, no podemos creer lo que está pasando. Aún no podemos recuperarnos del golpe que esto significa", dijo.

Los chicos son conocidos en el ambiente del rugby y en algunos lugares de la noche correntina. Son todos miembros de familias con muy buena posición económica y en su mayoría estudian o trabajan.

Los hermanos Brown —en Brasil dicen que son los principales sospechosos— son ambos estudiantes. El mayor estudia Ciencias Económicas y trabaja con el padre en la empresa de venta de máquinas agrícolas. El menor juega al rugby y estudia.

Otros de los jóvenes trabajan también en empresas familiares y estudian. No es la primera vez que visitan juntos las playas de Brasil en vacaciones. Tanto que allí habrían hecho amistades con las que se volvieron a encontrar este verano.

Todos prefirieron el silencio ante la noticia que publicó Clarín en exclusiva y las acusaciones que surgieron ayer desde Córdoba, donde hablaron algunos testigos de la pelea trágica.

Algunos abogados penalistas consultados ayer por Clarín admitieron que fueron contactados por algunos padres de los supuestos sospechosos. Ellos les habrían transmitido sus preocupaciones y consultado sobre los pasos a seguir.

En Corrientes todo es sorpresa y expectativa. Nadie quiere aventurar qué va a pasar. Algunos, por lo bajo, despotrican contra los acusados, otros los defienden. Pero nadie se anima a hablar del tema en voz alta. Es que en esta sociedad correntina todos se conocen con todos, y siempre los cabos terminan uniéndose de una manera u otra. (Alfredo Zacarías) .

Diario Clarín

Crimen en la playa: la Policía brasileña acusa de homicidio a 7 jóvenes correntinos

Siete jóvenes correntinos fueron acusados de homicidio por la Policía brasileña que investiga la muerte de Ariel Malvino. Dos de ellos, hermanos, cargan con las pruebas más graves en su contra y, de ser hallados culpables, podrían caberles penas de hasta 30 años de prisión. Así lo determinó el proceso que los investigadores elevaron ayer al juez brasileño Guillermo Bursoi, según confirmó a Clarín Roxana Cándido, de la Policía Civil de Garopaba. "Están sospechados de homicidio. Ese es el cargo que nosotros sugerimos a partir de las pruebas recogidas, pero el juez deberá determinar la responsabilidad de cada uno en el crimen", agregó.

De aquí en más, el magistrado deberá confirmar o desestimar esta acusación y determinar, a partir de su propia investigación, el grado de participación de cada uno en el asesinato. "Nosotros no podemos pedir fotos ni ordenar detenciones. No teníamos más testigos así que elevamos el proceso a la Justicia para que siga adelante", explicaron. Los próximos pasos serán el envío de exhortos y el pedido de captura internacional.

Los nombres de los jóvenes imputados por la Policía no trascendieron, pero tanto Cándido como una alta fuente del Gobierno argentino reconocieron a Clarín que los más comprometidos son dos hermanos pertenecientes a una acomodada familia de Corrientes, tal como anticipó Clarín en exclusiva en su edición del miércoles pasado. "De todos modos —advirtió el funcionario criollo—, no será un caso de fácil resolución porque hay gente poderosa involucrada. Entre los otros 5 chicos figura el hijo de un funcionario correntino y familiares de un ex gobernador".

Clarín había anticipado el miércoles y el jueves que la mira de la Policía se había desplazado desde un grupo de cordobeses (hubo cuatro demorados en un primer momento y luego liberados) hacia Lautaro Brown Billinghurst, un joven correntino de 25 años, propietario de uno de los autos en el que —según la Policía— huyó un grupo de chicos involucrado en la pelea que puso fin a la vida de Malvino. Su padre, Jorge Brown, confirmó a este diario que su hijo había estado en Ferrugem el día del crimen, y el miércoles reconoció que también su otro hijo (Eduardo, de 21) había estado allí.

El dato cobró importancia cuando fuentes de la investigación confiaron a Clarín que los dos principales responsables eran hermanos. "La punta del ovillo está en esa familia. Son los que la policía considera como autores materiales del crimen. Uno, el menor, es quien habría tirado la piedra de 17,5 kilos sobre el pecho a Ariel cuando estaba tirado en el suelo con convulsiones. La policía pidió un informe de la autopsia para acreditar qué daños le provocó y si aceleró su muerte", explicó una alta fuente de la investigación.

Algunos de los datos más relevantes están siendo aportados por el abogado de los padres de Ariel Malvino, un profesional argentino que viajó a Florianópolis y colaboró activamente con la Policía. Fue él quien aportó, por ejemplo, el dato de que algunos de los chicos involucrados en el crimen serían familiares de funcionarios y políticos correntinos.

El testimonio de los testigos ha permitido reconstruir la pelea. Al parecer, Ariel estaba en una esquina con una chica, tranquilo, cuando a metros de él un grupo de correntinos se metió a defender a unos cordobeses que estaban peleando con un grupo de porteños. Ariel se habría acercado para separar —aunque aquí hay versiones encontradas (ver "Les vi..."), cuando recibió desde atrás una trompada tan feroz que cayó desmayado al piso. Esa caída (con peso muerto) le habría provocado convulsiones, desencadenando su muerte por traumatismo craneoencefálico.

Según Cándido, de ser encontrados culpables a los jóvenes podrían caberles penas muy graves: entre 6 y 20 años de cárcel si los acusan de homicidio simple y entre 12 y 30, en caso de ser autores de un homicidio calificado. Para su defensa, los acusados deberán contratar a un abogado brasileño, porque los penalistas argentinos no están autorizados para ejercer la profesión en el país vecino.  (Georgina Elustondo)

Diario Clarín

"Les vi bien las caras, para mí son inolvidables"

"El chico estaba a medio metro de mí, lo mataron de arriba, ni siquiera se había metido a separar la pelea; cuando cayó yo salí corriendo a llamar a la Policía, pero no había nadie, los policías recién llegaron como a los 20 minutos", así comienza su relato a Clarín Lucrecia, una chica de Córdoba que vio cómo mataron a Ariel Malvino (21) en Ferrugem. Lucrecia no se llama así y le pide a este diario que reserve su identidad.

Estudiante de sexto año de Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), esta testigo del crimen dice que "la Policía ya tiene todo lo que sé, declaré todo lo que vi, no quiero agregar nada por fuera de la investigación, porque las versiones que corren son diversas".

Al ser consultada sobre el origen de los agresores, Lucrecia sostuvo que "todos eran argentinos, de eso estoy segura; pero la verdad que no sé de dónde, de qué lugares, Ferrugem está lleno de cordobeses, rosarinos y porteños".

La pelea donde murió Ariel había empezado en la madrugada del jueves pasado en el boliche Bali Bar, cuando distintos grupos de argentinos se insultaron.

Cerca de las cinco de la mañana, a media cuadra de la disco, las barras comenzaron a pelearse a golpes. "Los pibes empezaron la pelea muy cerca de donde estaba yo y el chico éste (Malvino) estaba a mi lado. Vi cuando le pegaron una piña desde atrás que lo hizo tambalear y otra más que lo tiró; ahí ya todo era mucho lío, no se sabía quién pegaba; salí a buscar a la Policía y recién vino como a los 20 minutos", recordó Lucrecia.

La chica dijo que en la pelea había cordobeses, como así también porteños y rosarinos. "No quiero hablar para no meter más dudas, todo lo que vi, ya lo declaré ante la Policía de Brasil; creo que los cordobeses eran víctimas, pero no quiero decir nada para no entorpecer las cosas".

La versión de esta cordobesa que vio cuando Ariel Malvino fue mortalmente golpeado coincide con lo publicado por Clarín el sábado 21 y con los dichos del cónsul argentino en Florianópolis, Valdo Palmai, acerca de la situación de tres cordobeses que habían sido demorados: "Por lo que dijeron estos chicos a la Policía Civil, ellos fueron los agredidos, los investigadores les creyeron y los dejaron libres", había dicho el diplomático.

Lucrecia le contó a este diario: "Si me llaman para reconocer a quiénes le pegaron al chico (Malvino), los puedo reconocer, les vi bien las caras, son inolvidables". Al igual que otros jóvenes que fueron testigos del crimen, esta futura médica dice que "no olvidaré nunca esas imágenes". (Victoria Tatti)

Diario La Capital (Rosario)

Pedirán 7 capturas por el crimen de un porteño en Brasil

Los presuntos asesinos del joven Ariel Malvino en una playa de Brasil "son de Corrientes" y el país vecino librará las respectivas órdenes de captura internacional, indicó ayer la investigadora brasilera Roxana Cándido, de la policía de Garopaba. "No fue una pelea entre barras sino un grupo de muchachos correntinos que comenzaron a provocar a Ariel, el 19 de enero último. Luego, entre todos, lo atacaron y golpearon salvajemente, y al caer el muchacho murió", aseguró la funcionaria.

Cándido explicó que los sospechosos del crimen ocurrido una semana atrás en la playa de Ferrugem son amigos entre ellos y alojados en la misma posada, y que ya han sido identificados con nombre y apellido.

El diario El Litoral de Corrientes, dijo ayer que la policía brasileña buscaba a un automóvil cuyo dueño es Eduardo Brown (de 22 años), hijo de un empresario correntino.

Por otra parte, también desde Corrientes, diversas fuentes periodísticas vincularon a "tres hijos de funcionarios" con el hecho.

"Jorge Brown, padre del muchacho acusado, es un reconocido vendedor de máquinas agrícolas y fue jefe de campaña de Carlos Rubín, ex candidato a gobernador por el Frente Unido por Corrientes, apadrinado por el ex gobernador Raúl Tato Romero Romero Feris y Eduardo Duhalde. Se cree que el otro chico es Horacio Pozo, hijo del actual secretario de Turismo provincial y miembro del Partido Liberal", indicaron ayer a La Capital.

Las mismas fuentes admitieron que había mucho hermetismo sobre le caso porque el tercer joven involucrado "sería Raulito, hijo de Raúl Romero Feris (condenado e inhabilitado para ejercer cargos públicos por malversación de fondos) y de Nora Nazar, ex intendente de la capital provincial".

Por otra parte, Jorge Brown, quien se encuentra veraneando en la ciudad uruguaya de Punta del Este, remarcó ayer que se había comunicado con su hijo, quien le habría aseverado que no tenía relación alguna con la muerte de Malvino, aunque reconoció que estuvo en la zona en la noche que se registró el asesinato.

También reveló que le había contado que "en aquella oportunidad estaba durmiendo, aunque sabía que hubo una pelea entre cordobeses y porteños". El joven se quedó en Brasil hasta dos días después del homicidio, luego fue hacia otro lugar y desde allí emprendió el regreso porque se habría sentido "desencantado" por el viaje.

"Volvimos porque todo es un despelote. Todas las noches hay líos y peleas", habría lamentado.

Página 12

“A nadie le sorprendió que ellos se hubieran agarrado a trompadas”

“El que le pegó, el que le tiró la piedra y el tercer amigo de ellos eran correntinos.” Bajo el seudónimo de Pablo, un joven cordobés que fue testigo del crimen de Ariel Malvino en Ferrugem, Brasil, relató los detalles de la pelea que involucró a un grupo de muchachos correntinos. Aunque la policía brasileña ya identificó con datos precisos a los siete jóvenes que se supone participaron en la golpiza directa o indirectamente, Interpol Argentina aún no recibió ningún pedido de detención. De acuerdo con el relato de Pablo, unas chicas porteñas que presenciaron la pelea y conocían al grupo de agresores aseguraron que eran correntinos. Desde hace unos días, en Corrientes, el caso es motivo de comentarios. “Son hijos de gente poderosa, algunos son de funcionarios”, reveló a Página/12 una fuente judicial.

El relato de Pablo, publicado por el diario cordobés La Voz del Interior, describe la pelea que derivó en la muerte de Ariel Malvino. El 19 de enero pasado, Pablo se encontraba en un bar en la calle principal de Ferrugem, frente a la disco Bali, junto a unos amigos cordobeses y unas chicas porteñas que habían conocido allí. “Vimos a tres pibes grandotes que pasaban corriendo –dijo durante la entrevista–. Se pararon y empezaron a trompearse con unos tipos que creo que eran brasileños, frente al boliche Bali. Después nos enteramos de que eran correntinos.”

Pablo agregó que lo supieron porque las chicas ya los conocían del verano anterior, y dijeron que tenían fotos con ellos y las direcciones de correo. “¡Vos vieras cómo pegaban! Durante 20 minutos estuvieron dándoles a los otros.” También dijo que “el porteño (Malvino) se metió a separar” y que uno de los correntinos, “un rubio de pelo larguito que estaba chupado, quiso pegarle. El porteño se tiró para atrás y no vio que otro correntino, de pelo negro corto, le pegó en la cara. No lo empujó, fue una piña. El pibe cayó al suelo. La cabeza dio un golpe tremendo. Después vino ese reverendo hijo de puta que le tiró la piedra encima”.

Según Pablo, las chicas, asesoradas por un familiar que es abogado, presentaron ante la policía todos los datos que tenían de los agresores.

El relato de la pelea difiere con otra versión con la que cuenta la policía brasileña: la investigadora Roxana Cándido, de la Delegación de Policía de Garopaba. “No fue una pelea entre barras –confió Cándido– sino un grupo de muchachos correntinos que comenzaron a provocar a Ariel. Luego entre todos lo atacaron y golpearon salvajemente, y al caer el muchacho murió.”

Pablo desmintió que los agresores fueran cordobeses y rugbiers. Entretanto, en Corrientes, la calle se cubre de rumores. “Hay gente del poder, hay alguno que está vinculado con una secretaría del gobierno de la provincia. Hay uno que lo echaron de Estados Unidos por robar unos anteojos en un viaje a Disney –confió a este diario un correntino que prefirió mantener el anonimato–. Cuando empezó a circular la versión de que habían sido ellos a nadie le sorprendió que se hubieran agarrado a piñas porque acá lo hacen todos los días.”

“El grupo de correntinos que participó del hecho está perfectamente identificado –aseguró la funcionaria brasileña–. Tres tienen responsabilidad directa en la muerte. Por el momento, todos son sospechosos y están identificados, con nombre, apellido y dirección.”

 

 

 

 

 

Fuente: Clarín - Página 12 - La Capital

 

 

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