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A
raíz de las múltiples quemaduras sufridas en el incendio que se
produjera el viernes pasado en la Comisaría VII de la ciudad de
Corrientes, Matías Martínez de 16 años y Ricardo Pared de 17 se
encuentran en un delicado estado de salud.
Martínez
tiene un cuadro
sumamente grave dado que tiene quemado el 75 por ciento del cuerpo con
quemaduras de tercer grado y sus pulmones están con una considerable
cantidad de monóxido de carbono, a pesar de los días transcurridos por
lo que se le practicó una traqueotomía. La madre Silvia Pared reveló
que el parte médico de ayer fue terminante: “su hijo está moribundo,
tiene pocas probabilidades de vida”. Ella reclama que se traslade a su
hijo a un centro especializado.
La situación de Ricardo Pared también es muy complicada con quemaduras
en un 90 por ciento del cuerpo, según trascendió y aún con la bombilla
metálica que tragó ya que no se la pueden sacar por temor a que no
resista la operación ocasionándole un paro cardíaco.
Hugo Escobar otro de los quemados, de 25 años quien de los tres es el
que tiene más posibilidades de recuperación, fue trasladado en el avión
sanitario de la Provincia hacia el Instituto del Quemado en Buenos
Aires.
Estos tres jóvenes junto con Sergio Daniel Romero, de 22 años quien
murió el sábado quedaron atrapados en una celda de 3 metros por 4 cuando
un grupo de menores encerrados en un calabozo lindante encendieron
trozos de colchones y lo arrojaron hacia ellos. La madre del joven
muerto a quien habrían demorado por averiguaciones denunció que los
policías de guardia no abrieron la reja, dejándolos que se quemen.
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